10 malas prácticas de las empresas en redes sociales

Social Media

El community management siempre se ha considerado como un trabajo de «perfil bajo» en el marketing digital . Esta idea ha provocado un extenso listado de malas prácticas de las empresas en redes sociales ya comunes en el sector.

Todavía es habitual ver empresas utilizando el follow back, escribiendo con fallos ortográficos y publicando sin ton ni son. Y qué decir del oficinista que hace de diseñador gráfico, CM y publicista.

Todos estos malos hábitos tienen el potencial de perjudicar sin retorno a tu empresa. Por eso, los errores que se muestran a continuación se pueden evitar cumpliendo las pautas de un buen community manager.

Malas prácticas de las empresas en redes sociales a evitar

Cuando te pones al mando de la comunicación digital de una empresa has de tener claro que también está en tu mano su imagen de marca. Para no provocar ninguna crisis de empresa, ni perder miles de seguidores, te recomendamos seguir los siguientes 10 consejos:

1.- Minusvalorar la figura del Community Manager

«He puesto a mi hijo a cargo de las redes sociales, ¡si eso lo hace cualquiera!». ¿Cuántas veces ha pasado esto? Y con fatales consecuencias, claro. Esta práctica, todavía habitual en Pymes, sigue empañando la figura del Community Manager y su trabajo.

Usar a diario Instagram, Twitter o Tik Tok en tu tiempo de ocio no te convierte en un experto en redes sociales. Los perfiles sociales de una empresa requieren conocimiento, formación y una mentalidad profesional.

Al fin y al cabo, la gestión de la comunicación de la empresa pasa por las manos del CM. Utilizar estos canales como si fuesen redes personales puede deteriorar la imagen de la compañía de manera irreversible.

Por eso, y teniendo en cuenta que el rol del Community Manager es esencial en toda empresa, contrata siempre profesionales. Porque no solo hay que subir fotos y publicar tweets, también hay ofrecer una atención al cliente de calidad.

2.- Publicar cosas sin planificación

malas prácticas de las empresas en redes socialesUna de las peores prácticas es comenzar a publicar contenido sin una estrategia y un objetivo claro. Colgar una foto que te ha hecho gracia sin saber si a tu público le interesa es un clásico del sector. Para evitar un traspiés así, es fundamental diseñar un calendario donde estarán organizados todas las publicaciones.

Y, claro está, todo lo que se publica ha de ser acorde a la imagen de la empresa. Olvídate de los memes de moda si tu público es de edad avanzada.

Igualmente, si elaboras un planning de contenidos, sé consecuente y respétalo. No publiques fuera de horas y sáltate esta norma solo en casos excepcionales. Y si vas a estar unos días ausente por vacaciones, deja las publicaciones programadas. No improvises sobre la marcha.

Actualmente existen herramientas como Blueprint de Facebook que te ayudan a trabajar con las opciones de la red social.  Te aconseja sobre publicaciones y qué tipo de respuesta puedes obtener. Además, ayuda a conseguir más visitas a tu web, mejorar el posicionamiento o generar más leads.

3.- Mismo contenido en todos los perfiles

Tener un público similar en cada red social no significa que tengas que publicar lo mismo en todos los sitios. Cada una se creó con un objetivo diferente, por lo que el contenido para cada una también debe ser específico. Puedes utilizar el mismo estilo, pero recuerda cada perfil tiene su formato propio.

Otro handicap a tener en cuenta es la monotonía y falta de dedicación. Si un usuario ve que todas las redes publican lo mismo, seguirá solo a una, perdiendo interés en las otras.

Además, publicar lo mismo en cada una de ellas, y con el mismo copy, denota dejadez y falta de interés. Publicar por publicar, y eso el usuario lo nota. Aprovecha las virtudes de cada canal para ofrecer experiencias diferentes a tu comunidad.

4.- Usar el «follow back» para aumentar seguidores

malas prácticas de las empresas en redes socialesUn clásico de las malas prácticas de las empresas en redes sociales es aplicar esta «técnica»  en tu estrategia.  El concepto «te sigo, y me sigues» tuvo cierto éxito tiempo atrás, pero hoy es algo a evitar. Quizás aumentes un ápice tu comunidad, pero lo que no aumentará será tu tasa de conversión ni la comunicación.

Corres el riesgo de seguir a usuarios que se escapan de tu target y sin interés en tu marca. Son personas que no sienten nada por tu propuesta y que devuelven el follow solo por cortesía. 

Cuando abras una nueva cuenta en una plataforma social, has de tener claro qué tipo de seguidores quieres tener. Si quieres conseguir oportunidades de conversión, entonces busca seguidores que se identifiquen con tu idea. Las estrategias de captación en social media tienen que tener sentido, no pueden ser una lotería.

5.- No responder mensajes y comentarios

La atención al cliente es primordial para fidelizar usuarios y tener una buena imagen de marca. A menudo se cree que las redes sociales solo sirven para colgar contenidos, y eso es un error imperdonable.

Debes mantenerte atento a los mensajes de tus perfiles, ya que puedes perder una oportunidad de conectar con tus clientes. Muéstrate siempre receptivo y dispuesto a ayudar en cualquier situación.

Obviar los mensajes, ya sean privados o en comentarios, puede generar la idea de que sólo te interesa la promoción. Hay que generar confianza y cercanía, para que los clientes vean que siguen a una empresa que se diferencia del resto. Hay que utilizar siempre un tono acorde a la gente a la que te estás dirigiendo.

Por otro lado, hay que ser cautelosos con los clientes molestos e impertinentes. A menudo, aunque tengas la razón, te va a tocar lidiar con un usuario ofuscado en sus quejas. O alguno que, simplemente, quiere trollear. En estos casos, lo mejor es mantener la calma y la educación, ya que a menudo son conversaciones públicas.  Y no te olvides que hablas en nombre de una marca, no a modo personal.

6.- Errores ortográficos y gramaticales

Cuando se habla de malas prácticas de las empresas en redes sociales un concepto que siempre sale es la ortografía. La redacción es un punto primordial que debes cuidar con mimo en cada una de tus publicaciones. Un copy mal redactado en un perfil personal es algo insignificante, pero en uno profesional puede ser fatal.

Ya puedes diseñar las mejores creatividades del mundo, que si cometes un fallo gramatical tendrás a la comunidad encima. Incluso puede suceder que ese post que con tanto esmero has redactado se viralice por culpa de una errata ortográfica. Estas meteduras de pata no son del agrado de la gente, y no hacen mucho bien a la imagen de la marca.

Antes de publicar nada, revisa concienzudamente todo. Incluso haz que lo miren otras personas. También es aconsejable pasar el post o tweet por un corrector ortográfico para asegurar que todo está bien. La corrección muestra seriedad; los errores, dejadez y mala imagen.

7.- Utilizar demasiadas etiquetas

Demasiados hastags no son buenosEs #incomodo #leer #un #post #que #tiene #muchas #etiquetas y #hashstags. Esta es otra de las malas prácticas de las empresas en redes sociales, que se puso de moda hace años ya. Es un recurso de gran valor, pero si se abusa de él puede terminar provocando la fuga de usuarios. Además, daña a tu imagen y provoca sensación de ser parte de una estrategia poco trabajada.

Los expertos en marketing digital aconsejan un máximo de 6 etiquetas para imágenes en redes sociales. Lo ideal en este caso es combinar aquellas que identifiquen la imagen y lo que deseas comunicar.

Recuerda que también son una técnica de posicionamiento y por supuesto, que no deseas atraer al público equivocado. Haz una compilación de las etiquetas con mayor potencial para tu empresa y aplícalas en tus campañas. Eso sí, sin olvidar que el mensaje ha de ser legible y de fácil comprensión.

8.- No estudiar el mercado

Centrarse en uno mismo en otras de las malas prácticas de las empresas en redes sociales. Conocer lo que está pasando y qué hace tu competencia es esencial para diseñar tus estrategias.

Las plataformas sociales evolucionan, lo mismo que ha de suceder con los profesionales que las manejan. Reconocer las tendencias y las actualizaciones es una práctica necesaria que cualquier especialista en social media debe hacer.

Hacer un benchmarket para conocer la realidad del mercado y de la competencia te servirá de gran ayuda. De esta manera podrás ver cuales son las necesidades de tu público potencial y donde fallan tus competidores. También puedes aprender las acciones positivas que llevan a cabo empresas similares a la tuya.

10.- Comprar seguidores

Comprar seguidores es un error Muchas empresas y, sobre todo, influencers se han dejado seducir por esto. Es tentador incrementar sobremanera la comunidad de seguidores con un solo clic, pero hay que tener cuidado con esto.

Esta es una de esas malas prácticas de las empresas en redes sociales cuando quieren crecer demasiado deprisa. Es una técnica que llama mucho la atención y denota un aroma «cutre» que perjudica a la imagen de marca.

Una razón para no comprar clientes es el principio de que un seguidor comprometido es mucho mejor que mil falsos.  Además, comprar followers puede originarte problemas, como exponer tus datos, tal y como sucedió a comienzos de año. 

11.- Un bonus: pasarse con la publicidad

Emplear las redes sociales para promocionar productos es una buena idea, pero no olvides que son plataformas para hacer comunidad. Está bien hacer con cierta periodicidad contenidos publicitarios para aumentar ventas, aunque sin agobiar al usuario. El objetivo tiene que ser ofrecer contenidos de calidad y una experiencia agradable, las ventas están en un segundo plano.

Seguir estas malas prácticas de las empresas en redes sociales puede hundir tu reputación digital. Existen multitud de estrategias que te permitirán crear una identidad que atrape a tu audiencia. Para ello es imprescindible rodearse de los mejores profesionales para comenzar a trabajar.

Si necesitas ayuda para revitalizar tus redes sociales puedes contar con una Plataforma de ROI Content Marketing como Coobis. Te permite aumentar tu comunidad e ingresos publicando contenido de calidad en tu web y tus redes sociales.