Contenidos digitales para arrasar en redes sociales

contenidos digitales coobis
Hoy en día el número de seguidores de una empresa en redes sociales no sólo marca su reputación en este canal, sino que se ha convertido en un factor diferencial a la hora de medir su influencia social y económica.

Hablamos de un KPI que es capaz de generar ingresos por sí solo en muchos sectores. Por todos es conocida la aparición en los últimos años de la figura de los influencer, personas contratadas por empresas simplemente debido a su número de seguidores en redes sociales y su engagement, para que les sirvan de apoyo en sus estrategias de marketing.

Pero no sólo hablamos de personajes concretos de uno u otro sector, también las marcas o los medios de comunicación se aprovechan de este indicador para tratar de monetizarlo.

Por ejemplo, en la actualidad es muy común que las marcas lleguen a acuerdos con medios de comunicación de su sector, que gozan de un número de seguidores importante en redes sociales, para que éstos les ayuden a expandirse en dichas plataformas mediante publicaciones relacionadas con la compañía o posts promocionados.

Es indiscutible que las redes sociales han pasado de un carácter meramente social, tal y como indica su nombre, a una faceta económica que cada vez empieza a ser más predominante.

Si bien es cierto que cuanto más crece el segundo, inevitablemente más disminuye el primero, también lo es que estamos ante un nuevo canal promocional a nivel digital, cuyos límites aún parecen bastante lejanos.

Hoy en día, el hecho de que Cristiano Ronaldo o Enrique Iglesias publiquen una fotografía utilizando por ejemplo, una marca concreta de gafas de sol y mencionando a la firma en sus redes sociales, mueve miles y miles de euros.

Pero como comentábamos, no sólo se trata de dinero, hablamos de reputación, la cual sin duda, es mucho más importante a largo plazo. ¿Por qué? Pues la respuesta está clara, porque al final todo se cierra en círculo y a mayor reputación, también tendremos mayores ingresos en el futuro.

Nos enfrentamos a un reto sin precedentes en el que resulta realmente complicado saber qué contenidos digitales serán los que nos ayuden a hacer crecer dicha reputación sin que el coste vaya a superar nuestros ingresos posteriores.

Está claro que siempre será más fácil desembolsar una millonada para que Beckham o alguna figura semejante aparezca luciendo nuestro producto en sus perfiles, pero la mayoría de empresas no llegan a ese nivel de recursos. Entonces, ¿qué podemos hacer para crecer?

 

Los contenidos digitales ayudan a la reputación de tu marca

contenidos digitalesAntes de empezar, cabe dejar claro que cuando hablamos de contenidos digitales nos referimos a cualquier tipo de contenido multimedia que podamos postear, desde imágenes, hasta vídeos, encuestas etc.

Lo primero de todo, pasa por definir una estrategia de social media adecuada en base a nuestra estrategia de marketing de contenidos.

Quizás nuestro objetivo prioritario en este caso, no sea el de conseguir más seguidores sino cerrar sinergias con otras marcas o funcionar como soporte de atención al cliente.

En cualquier caso, la captación de followers no deja de ser una consecuencia secundaria de prácticamente cualquier meta que fijemos. Y es que por ejemplo, el resto de marcas siempre será más proclive a colaborar con la nuestra si disponemos de una audiencia importante.

Por no hablar de la sensación de confianza que transmiten las empresas con más seguidores entre los clientes potenciales.

Bien, pues llegó el momento de hacer crecer nuestra reputación y para ello, nos pondremos en el supuesto de una startup con recursos limitados.

 

¿Qué contenidos digitales son los más adecuados?

 

  • El contenido digital audiovisual enriquece

    Vivimos en la denominada sociedad pantalla, ¿y cómo se traduce esto en relación a los contenidos digitales? No hay más que abrir Facebook para darse cuenta.

    Si algo puede comunicarse a través de un vídeo, siempre va a tener más tirón que una fotografía o un texto. Los vídeos han pasado a un claro primer plano y los contenidos audiovisuales siempre serán más sencillos de viralizar en nuestros días.  Ahora bien, la elección de qué vídeos postear y con qué intenciones es lo que realmente puede hacernos marcar la diferencia.

 

  • ¿Nuestros seguidores se sienten escuchados y valorados?

    Para ello, disponemos de varias herramientas muy útiles como las encuestas, los concursos y sorteos de regalos que además, podemos aprovechar para promocionar determinados productos o servicios de nuestra empresa.

 

  • Todo esto no quiere decir que tengamos que olvidarnos del contenido.

    Aunque en este caso, la mejor opción es utilizar un blog corporativo, del que podremos ir posteando enlaces con un mensaje que abra la curiosidad o el interés de nuestros seguidores como gancho.

    Las redes sociales son un fantástico canal para ayudarnos a que el tráfico de nuestra web crezca, siendo además un tráfico de calidad, procedente de internautas que ya sabemos que están interesados en nuestra marca.

 

  • Nadie mejor que nosotros conoce a nuestros seguidores y pensar que nuestra marca es lo único que les interesa es un error.

    Hay que saber rastrear entre los medios y empresas del sector en busca de contenido que pueda serles de interés para compartirlo. Recordad lo que comentábamos al principio, las redes sociales cada vez tienen un carácter más económico, pero no debemos olvidar lo que realmente son, que no es otra cosa que canales de comunicación social.

    Por eso, aunque por ejemplo en términos de tráfico, compartir una noticia externa no va a repercutirnos positivamente, sí lo hará a nivel social o reputacional y eso, como ya hemos dicho en muchas ocasiones, termina por reflejarse también en nuestros ingresos futuros.

 

  • “El cliente siempre tiene la razón”.

    Pues bien, por complicado que parezca al enfrentarnos a los denominados haters, debemos recordar que cada contenido que ofrecemos representa a nuestra marca y al final, son nuestros clientes, usuarios o seguidores quienes determinan nuestro éxito o fracaso, no lo olvidemos.