¿Cuándo es necesario cambiar tu marca?

Dar el paso de cambiar tu marca es una decisión muy importante que no cualquier negocio puede abordar con éxito.

El rebranding o el cambio de marca se trata de un movimiento comercial muy común para algunas compañías. Aunque la mayoría de veces no notemos esos cambios como consumidores, a menos que sean cambios serios.

De hecho, normalmente suelen darse transformaciones sutiles. Por ejemplo, se cambian de color los logotipos o quizás los uniformes del equipo deportivo. Pero, ¿qué hay de los cambios más drásticos? ¿Realmente estás obligado a cambiar tu marca o puedes no hacerlo?

Si hay una cosa que la gestión de una empresa de branding puede hacerte ver, es que todo negocio debe adaptarse siempre a la naturaleza cambiante del mercado. Y por esto mismo cada empresa tiene que cambiar su marca en algún momento de su ciclo de vida.

Pero, ¿qué cuestiones abarca el rebranding?

  1. El rebranding completo: En él se cambia el nombre de la empresa, su identidad visual y hasta la forma de comunicarse en todos los canales.
  2. Un rebranding más sutil: Hay otro grado en el que únicamente se ajustan algunos elementos visuales.

Aunque lo más probable es que te estés preguntando qué es lo que te hace darte cuenta de que necesitas cambiar tu marca. ¿Existe algún indicador para saber que ha llegado el momento?

Verás, a veces las señales son obvias. Quizás estés listo para expandirte más allá de tu región y necesites varios cambios. Y otras veces simplemente notarás una sensación visceral de que algo necesita ser modificado.

Pero de lo que no hay duda es de que si sientes alguno de estos signos, deberías ponerte manos a la obra:

Signos de que necesitas cambiar tu marca

cambiar tu marca1.- Tu marca ya no refleja tu visión y tus valores

Y sí, esto puede suceder. Lo que parecía un gran nombre hace 15 años ya no te representa. De hecho, en la mayoría de ocasiones son los cambios en el contexto cultural los que cambien totalmente el significado de tu marca. Y como consecuencia, tu nombre deja de ser bienvenido.

Si sabes cómo desarrollar un proceso de naming no dudes en hacerlo. Ningún elemento relacionado con tu marca debería ser un lastre para la empresa.

2.- ¿Te da verguenza entregar tu tarjeta de contacto o dar a alguien la dirección de tu web?

Llegar hasta este punto es un indicador muy claro de que necesitas cambiar tu marca. Sobre todo necesitas actualizarte.

En el mundo digital en el que vives no puedes permitirte quedarte anticuado, obsoleto o resultar aburrido y poco original. De hecho, si tu identidad corporativa o tu presencia en Internet vive más de una señal de estas, necesitas ponerte en marcha cuanto antes.

3.- No logras diferenciarte de la competencia

Al final de cada día necesitas que tu empresa se diferencie de la competencia. Pero, ¿qué ocurre si tu marca se pierde entre el mercado y pasa desapercibida?

Reubicarte y capitalizar tus propuestas de valor únicas puede hacer que tu marca pegue un salto y se haga mucho más visible para tu público objetivo. Como consecuencia, las conversiones también aumentarán.

4.- Tu marca, en conjunto, se ha convertido en demasiado complicada y su mensaje es difuso

¿Cómo es tu diseño? ¿Plasma lo que tú quieres? ¿Y tus mensajes? ¿Tu empresa se ha convertido en un batiburrillo de ofertas sin una narrativa de marca unificadora?

Si tus comunicaciones hacen que tu público objetivo se sienta confuso, es el momento de dar un paso atrás, simplificar todo y enfocar tu negocio de nuevo. Verás, debes tener en cuenta que tener una imagen poco sólida y unos valores dispersos es el indicador más obvio de que necesitas cambiar tu marca.

5.- Es el momento de cambiar tu marca si quieres quitarte de encima una antigua imagen perjudicial para tu negocio


Lo entenderás con un ejemplo. Durante muchos años, la marca Burberry no estaba tan bien vista como lo está ahora en Inglaterra. De hecho, la gente que utilizaba esta marca se asociaba con el típico matón y las pandillas problemáticas.

Gracias a esta asociación negativa que tuvo la marca, Burberry perdió muchos clientes potenciales. Y necesitó hacer algo para cambiar la situación: cambiar completamente su marca.

Por lo tanto, Burberry apostó todo para posicionarse como una marca de ropa de alta gama. Y para ello no dudó en hacerse ver entre celebridades como Emma Watson en sus piezas publicitarias.

¿Sabes qué es lo más sorprendente? Burberry no cambió su aspecto, ni sus precios. En cambio, la marca centró todos sus esfuerzos en el arte y la moda de vanguardia en su nueva presentación.

Por lo tanto piénsalo. Es muy posible que no estés en una situación tan drástica como Burberry, pero quizás si estés atrayendo a una base de clientes diferente de la que habías planeado. Esto es una señal de que necesitas cambios.

6.- Si tu modelo de negocio ha cambiado necesitas cambiar tu marca

Por lo general, los objetivos estratégicos en los que se basa una empresa no son los mismos el día en el que se fijan y cinco años después.

Los modelos comerciales cambian sin parar, y cuando tu negocio cambie para adaptarse, tu marca también tendrá que hacerlo. La forma en la que tu empresa se percibe ante tu target siempre debe alinearse con el modus operandi que opera detrás del escenario.

7.- ¿Has superado todas tus expectativas?

También tienes que cambiar tu marca. Y esta es la señal más positiva que puede haber para llegar hasta ese cambio.

Imagina que has superado todos tus objetivos con creces y necesitas competir en un nivel superior con marcas de más categorías. Es el momento de dejar atrás tu marca actual y darle un giro.

8.- Cuando todo lo que tienes es un nombre, cambia

Si piensas en una buena moto, ese muy probable que venga a tu mente una Harley-Davidson. Después de todo es un clásico que simboliza la autosuficiencia más absoluta.

Sin embargo, lo que muchos no saben es que la marca estuvo en serio peligro de cerrar sus puertas en 1985, a pesar de ser la marca más reconocida del mercado.

Para salvar la situación, Harley-Davidson decidió cambiar su marca de una forma peculiar: mantuvo su nombre, pero le dio un lavado de cara a su producto.

Es decir, estudió los modelos comerciales de su competencia, extrajo sus puntos fuertes y diseñó motos más pequeñas, manejables y asequibles para atraer a una nueva generación de motoristas.

La estrategia funcionó, y Harley ha recuperado su lugar entre los líderes en marcas de motocicletas.

Por lo tanto, si tu empresa lo ha hecho todo bien a la hora de establecer esa familiaridad pero se ha retrasado en la ejecución, sigue este modelo.

9.- ¿Quieres acceder a un nuevo grupo demográfico?

A veces, para mantener a flote tu negocio necesitas llegar a un público nuevo que pueda estar interesado en tus productos.

Tomemos el mercado de las ventas de alcohol, por ejemplo. En Estados Unidos, cuando se habla de la marca Pabst Blue Ribbon, se está hablando de la cerveza barata que toman los hipsters y los chicos de universidad.

Sin embargo, la versión china de PBR, conocida como Pabst Blue Ribbon 1844, es una cerveza de lujo tremendamente popular que se vende por 44 dólares la botella.

Pero, ¿cómo lo consiguió la marca? PBR echó un vistazo al creciente mercado chino de cerveza artesanal y se dio cuenta de que podría hacer negocio fácilmente con un grupo demográfico que no estaba familiarizado con su asociación en Estados Unidos. Por eso ahora la botella se vende como si fuera champagne.

Apúntalo: Tómate tu tiempo y realiza una investigación. Si encuentras un nuevo mercado podrás cambiar tu marca en él y conseguir grandes resultados.

Ejemplos de rebranding

1.- McDonald’s

Uno de los ejemplos más famosos de rebranding es el de McDonalds, la marca estrella al hablar de fast food. 

Por eso mismo, las tendencias de alimentación saludable y las polémicas que iban surgiendo acerca de la elaboración de sus productos fomentaron una imagen negativa de la marca. Tanto es así que hasta varios documentales machacaron la marca.

¿Qué podía hacer para arreglarlo?

No solo cambió su icono rojo por el verde, asociado a la naturaleza, lo orgánico o la frescura, tal y como apunta el neuromarketing. Si no que también comenzó a incluir ensaladas en sus menús.

2.- Barbie

La Barbie, con el paso del tiempo, ha pasado a convertirse en un foco de conflicto por sus medidas irreales y por la imagen que da. Y como consecuencia, las ventas han ido bajando poco a poco por la falta de empatía que sienten los clientes.

Ante esta situación, Kim Culmine, la vicepresidenta de la marca se planteó cómo querría el público que fuera la muñeca en caso de que se volviera a crear desde cero.

Ahora existe una nueva gama con diferentes medidas, colores de piel y diferente aspecto. Y todas las muñecas tienen profesiones que antes no se hubieran imaginado.

En definitiva, lo más importante es que observes que tus estrategias en los diferentes canales funcionan y que no se quedan obsoletas. Y sobre todo que escuches a tu audiencia, que es quien realmente importa en todo este proceso.

Además, una recomendación a la hora de cambiar tu marca es que apuestes por nuevas estrategias, confíes en nuevos perfiles y lances tu negocio ante tu publico potencial de la mano de alguien que transmita credibilidad. Los influencers son ideales en este caso. Y si los acompañas con una buena estrategia de marketing de contenidos, tu negocio no necesitará cambios drásticos. Confía en Coobis para ello.

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